Pon 1/2 taza
de dientes de ajo pelados y cuecelos en torno a un minuto en
aceite de oliva muy caliente, pero no humeante (1 taza) que se habrá
retirado del fuego. Extiende los dientes de ajo sobre un papel de
aluminio lo suficientemente grande para contener dos buenos filetes
se salmón. Pon un poco de aceite de oliva, del utilizado con
los ajos, entre los filetes. Salpimenta ligeramente. Cierra cuidadosamente
bien el papel de aluminio y ponlo al horno a 200º por espacio
de 7 minutos.